lunes, 30 de marzo de 2009

Nunca mais!

Lo dicho, ¡nunca mais!, no vuelvo a salir un sábado que adelanten la hora, no puedo. Parafraseando a Indurain al final de su último Tour, "se nota que ya no recupero como antes".

No quiero sacar el tema de los años, pues ya me cansa, pero tengo que reconocer que eso de trabajar todo un día de pie tras un mostrador, un sábado, y después salir hasta las tantas y que encima te adelanten la hora, pues como que uno ya no está para esos trotes.

Y eso que estuve casi toda la noche sentado, que nada de baile ni mover el culillo, sentado o apoyado en la barra, de palique, pero ayer fue un día extraño: resacoso por haber dormido poco y por los "jamesones", y un pelín estresado por lo rápido que iba el día, miraba el reloj y parecía que iba más rápido de lo normal.

En definitiva, que uno tiene sus limitaciones y cada vez son mayores.

Eso sí, no me quiero imaginar el día que pasarían los otros dos "machos" que salieron conmigo: uno por la edad y el otro por la edad y el sobrepeso.

sábado, 28 de marzo de 2009

FOREVER YOUNG... YOUNG?

Esta historia comenzó un viernes 3 de enero de 1969. Todos los personajes y lugares que aquí aparecen son reales, no son fruto de la imaginación del autor, aunque el desarrollo de la historia depende de las ganas del mismo de escanear diapositivas y negativos antiguos y del tiempo libre.

El final está abierto y dependerá de las propias vivencias del autor, que quiere dejar claro que visionar fotos antiguas no tiene por qué ser un síntoma de ninguna crisis, principalmente, de la de los cuarenta.


jueves, 26 de marzo de 2009

¡Qué son 15 años! (Faltan: 124 días)

Quince años separan estas dos versiones de The River. Esperemos que la interprete en Sevilla, veinticuatro años después del concierto en París y justo el año que cumple su 30 aniversario desde que la cantó por primera vez en directo en un concierto en USA. Y ya que estamos con fechas, mira por donde el Boss cumplirá 60 añitos el próximo 23 de septiembre. Si es lo que decimos siempre que nos vemos, ninguno de los dos aparentamos la edad que tenemos.





martes, 24 de marzo de 2009

Una tipa color putón

Iba a escribir sobre lo ocurrido el pasado jueves en STRASS, pero visto que mi hermana se ha adelantado y lo ha hecho con una prosa directa, por momentos dura, muy al estilo Pérez Reverte, paso a transcribir lo que publica en su blog. Por cierto, el personaje del hermano que aparece al otro lado del teléfono soy yo, je je, nominado al Goya al mejor actor de reparto por esa pequeña pero intensa interpretación, junto a tres monstruos como son Alejo Saura, Juan Diego Botto y Jorge Sanz.

Tres perchas y una trolley

Jueves, 19 de marzo. 19:00 horas. Entraba en la tienda una mujer rubia, vestida totalmente de negro, con gafas de sol maxigrandes, labios rojos color putón y con una maleta de ruedas (trolley, en fino). Manoli y yo estábamos detrás del mostrador hablando sobre los turnos de los próximos sábados. La mujer (llamémosle tipa) aparcó la maleta al lado de la puerta y se puso a ver las camisetas. Hasta quí todo normal. Pero algo nos hizo sospechar, la tipa estaba demasiado encima de la ropa, no hace falta acercarse tanto al perchero para ver bien las camisetas, por lo que Manoli y yo salimos del mostrador y nos pusimos más cerca de ella. A los pocos minutos cogió la maleta, dijo hasta luego y salió de la tienda. Revisamos el perchero y encontramos dos perchas vacías y dos alarmas escondidas en un zapato. Manoli salió rápidamente detrás de ella, había tirado hacia arriba, dirección autopista, con paso rápido pero sin correr. Yo mientras seguí revisando las camisetas, y cual fue mi sorpresa cuando vi otra percha vacía. TRES PERCHAS. Cómo era posible? la tarde estaba siendo tranquila, sin agobio de gente, y la tipa rubia habría estado en la tienda un máximo de cinco minutos, con Manoli y yo pendientes de ella, cómo podía ser? En ese momento suena el teléfono y es mi hermano, el cual, ajeno a todo pregunta si ha llegado ya Manoli, imagino su cara cuando le respondo que acaba de salir corriendo detrás de una tía que nos ha robao tres camisetas de un plumazo. En cuanto veo aparecer a Manoli por la puerta suelto el teléfono y le pregunto que cuántas trae, DOS, y entonces la tercera? sin pensármelo echo a correr, sin acordarme que mi hermano seguía al otro lado del teléfono (supongo que "algo" asustado). Os puedo asegurar que hacía tiempo que no corría tanto y tan rápido, la mezcla de rabia, nervios y mala leche me hizo alcanzar una velocidad que ni Usain Bolt en la final de los 100 metros. La pillé bajando la calle de Telepizza, allí iba ella con su maleta trolley, que hija de puta. Shhh, oye, que tienes otra camiseta que no le has dado a mi compañera, ya la puedes ir soltando, le digo mientras intento recuperar un poco de aire. Me lo negaba, la hija de puta, manteniendo una serenidad que no era normal. En el abrigo no llevaba nada, metí la mano en uno de los bolsillos que se veía más abultado de la cuenta y tampoco, pero estaba segura que la tenía ella y que no se iba mover de allí sin dármela. Al final consigo que abra el bolso y que saque las cosas que llevaba, un montón de ropa arrugada y colgando entre ella... una etiqueta de Paramitas. Esto es mío, hija de puta, un vestido!! nos había "mangao" dos camisetas y un vestido!! Os aseguro que no soy capaz de describir lo que sentí en ese momento, le hubiera partido la cara. Vuelvo a la tienda, con el vestido en la mano y con una mala leche que incluso llega a asustarme por momentos. Llamamos a la policia y a los pocos minutos la detienen, no habíamos sido su único objetivo, se había dedicado a robar por la zona toda la tarde. Cómo es posible que haya gente así? qué beneficio nos aporta esta clase de gentuza? con lo que nos cuesta estar donde estamos por la puta desaceleración (como bien nos alertaba en su día nuestro presidente ZP) va y aparece una tipeja a la que sólo le importa conseguir dinero para su chute diario. A mi me da igual, me da igual la vida que haya podido tener y el motivo de porqué está en la droga, no es problema mío, bastantes problemas tengo yo como para preocuparme también de los de una puta yonki, anda y que le den por culo, coño! tiene huevos.

Perdonad mi vocabulario, no está siendo políticamente correcto, pero cuando recuerdo todo esto me sube una mala leche que vamos... joder, que gentuza. La tipa en cuestión se llama Petra, hasta el nombre lo tiene bonito, y parece que es bastante conocida dentro del círculo policial (y la cárcel no está para esta gente? ahh... vaaale, nooo, que tonterías digo). Pues bien, nuestra Petra tuvo su momento de gloria es un reportaje que "Callejeros" emitió hace algunos meses sobre lo mejorcito que tenemos en Badajoz. Nooooo, sobre Fragoso nooooo, me refiero a algunos yonkis que divagan por el casco antiguo y pertenecen ya a nuestro patrimonio histórico, como son el primo de Camarón y el Pirulo. Al final del reportaje aparece ella, confesando que un bote de perfume le dura seis días (después de ver el vídeo entendereis que le dure tan poco), perfume que por cierto se encarga de mangar a mi cuñada Mónica de Bodybell, como veis... es una tipa muy querida en mi familia.

Bueno, os dejo el vídeo. Saludos para todos y que empeceis bien la semana ;-)

Espero que después de leer lo anterior no deje aquí su comentario ninguna Asociación de Buenos Buenísimos Progresistas de la Muerte o de la Defensa Progresista de los que han tenido una Niñez Difícil, porque, como bien dice Geli, qué culpa tenemos nosotros de eso, si lo que hacemos es ver como pasan volando los días, las semanas, los meses mientras las varices nos advierten de que son muchas horas de pie a la semana detrás de un mostrador, en concreto, más de 42.

El vídeo de Callejeros (la Petra sale en el minuto 06:00):



Usain Bolt imitando a mi hermana Geli en su sprint del pasado jueves:





lunes, 23 de marzo de 2009

The Pan Within

Esta canción la cantaba por fonética en los años 80. No sabía lo que significaba la letra ni los disparates que yo decía al cantar, pero cada vez que la escucho se me pone la piel de gallina, los pelos como escarpias y me entra un come-come difícil de explicar.

Ahora ya sé quien es el amigo Pan y entiendo la letra, pero la piel de gallina sigue ahí.



Y siguiendo con The Waterboys, que mejor que The Whole of the Moon, versión school de la época

MOON OVER CLIFDEN 87


O el impresionante comienzo de Don't bang the drum, aquí con imágenes de American Beauty,



aquí la versión completa y la carátula del Long Play, This is the sea, otro de mis pequeños tesoros.



miércoles, 18 de marzo de 2009

"Típico empresario extremeño"

Hay un personajillo que ha dejado un comentario en el diario HOY, concretamente en la noticia de un hostelero al que le han robado 3 veces en menos de un mes, diciendo que debe ser el "típico empresario extremeño que defrauda a la Agencia Tributaria y a la Seguridad Social y no paga ni el seguro de robo ni la alarma". Todo esto sin conocerlo y generalizando, como si ser empresario y extremeño conlleve que defraudes, no pagues y encima te quejes de que no te vigilan el local.

Seguramente, este personaje que se permite escribir eso a media mañana, estará calentando un asiento de algún organismo público, cuyo sueldo pagamos entre todos, o un asiento de alguna empresa privada, cuyo sueldo paga un típico empresario extremeño, con tiempo libre para leer el periódico y dejar ese tipo de opiniones gratuitas.

En fin, no sólo pagas el seguro, el mantenimiento de la alarma, la conexión a la central, las liquidaciones de IVA/IRPF, las cuotas de la Seguridad Social, las nóminas, el alquiler, la asesoría, el estudio de prevención de riesgos (y sus renovaciones anuales), a los proveedores de mercancías, a los de las bolsas, a los del papel de regalo, el teléfono, la electricidad, el agua, la cámara de comercio, el mantenimiento del software, los imprevistos, te quedas con la mercancía sobrante,..., para que encima aparezca un inspector de consumo y te diga que tienes bien el escaparate (bien, que no bonito, es decir, que está todo etiquetado y a la vista), que tienes el horario a la vista, las hojas de reclamaciones, todos los artículos de la tienda con su etiquetaje, que entregas ticket de todas las ventas, que tienes expuestas las normas de devolución, que perteneces a la junta arbitral de consumo, ..., todo lo tienes como ellos te exigen. Cierra el acta y "ete aquí" que al final, pese a tenerlo todo correcto, te perdono la sanción, ¿por qué?, ¿porque soy el típico empresario extremeño defraudador?. No, hombre, no, tranquilo, es que tienes unas camisetas de una marca conocida española que no debe conocer las normas de consumo y en su etiqueta no ha puesto la dirección de fabricación.

Vaya, pues muchas gracias por no sancionarme a mí, pero ¿no sería más lógico que anotara los datos de este fabricante y le mandase Vd. un aviso por no etiquetar las prendas en lugar de perdonarme la sanción a mí? ¿O quizá sea más sencillo sancionar a un pequeño comercio en lugar de vérselas con una empresa de gran tamaño?

Pues nada, todo esto ocurre además en una zona comercial donde a escasos 50 metros tenemos el primer "chino", de los 3 ó 4 que hay en la misma avenida, "chinos" donde yo compro los dvd's para grabar (porque sé que pagan el canon a la SGAE, no como El Corte Inglés, que seguro que los vende más caros y no ingresa el canon a los "artistas") y nunca me entregan ticket y donde aparentemente las normas de consumo no se cumplen a rajatabla. Quizá estos empresarios orientales sean los "típicos empresarios extremeños" a los que se refiere el impresentable personaje que escribió en el diario HOY.

domingo, 15 de marzo de 2009

Comprando churros con el Boss

Pasaban unos minutos de las 9 de la mañana y ya iba camino de Valencia de Alcántara, por una carretera sinuosa, en busca de unos churritos para desayunar. Sólo me acompañaba Springsteen, con su The Rising a la ida y su Words Apart (¿palabras aparte?) a la vuelta.

Todavía no me había recuperado del susto de la noche anterior. En el campo siempre se ha dicho que se oye todo y cada sitio tiene sus ruidos. Hacía tiempo que no dormíamos en el campo, pero en el campo, campo, es decir, en un lugar aislado, sin vecinos adosados, rodeados de encinas y de misteriosos sonidos, como el que me despertó a las 3 de la madrugada.

Estaba en el primer sueño y de repente algo me despertó. Mi Manu, al ver que me movía, me preguntó si había escuchado el ruido. Le dije que no, pero que por alguna extraña razón estaba despierto. Y de pronto, un ruido nos estremeció. Era como un impacto en la puerta de la casa, como un martillazo seco o como si una piedra impactara contra la madera.

Mantuve la calma intentando tener claro si el ruido procedía de la planta baja o del exterior de la casa. Mi Manu me preguntó si lo había escuchado esta vez, a lo que le respondí que sí, pero que no se preocupara, que parecía proceder del frigorífico, concretamente de los ruidos que se producen cuando se descongela, aunque en realidad no tenía nada claro el origen del misterioso sonido.

Y entonces, un tercer impacto golpeó la puerta. Ahora sí lo tenía claro: alguien la golpeó con un objeto contundente, punzante, un golpe seco, certero, como si intentara abrirla dirigiendo el impacto hacia algún punto débil de la misma.

Mi cerebro mandó rápidamente una orden al corazón y éste empezó a bombear sangre a gran velocidad. Las pulsaciones se podían escuchar en el silencio del dormitorio que siguió al tercer impacto. Al no escuchar ningún movimiento en la habitación contigua donde dormían Isa y Antonio y al notar que el peligro estaba cerca, sin apenas hacer ruido salté de la cama, tranquilicé a mi Manu y le di el móvil, indicándole que bajo ningún concepto abriese la puerta de la habitación, escuchase lo que escuchase abajo, que echara el cerrojo y si tardaba en subir llamara a la policía.

Así que armado únicamente con mis manos y descalzo para sujetarme con las uñas a los peldaños de madera, me encaminé en dirección a lo desconocido, sin saber muy bien qué me iba a encontrar, pero con el convencimiento de que tenía que actuar, que si tomaba la iniciativa podría sorprender al intruso. Por algo pertenecí nueve meses al Regimiento Castilla XVI, en Infantería, donde nos prepararon para afrontar las peores situaciones imaginables.

Ya casi había llegado al final de la escalera cuando me sorprendió un profundo olor a azufre. En ese momento no le di mayor importancia, pero recordé el relato de Poe "El corazón delator", pues el mío iba a un ritmo altísimo y podría echar al traste mi plan.

Acerqué la oreja a la puerta con la intención de detectar la presencia del intruso, pero no escuché nada hasta que cuando estaba a punto de dirigirme a una de las ventanas que dan al camino, creí oir un leve carraspeo, acompañado de un par de pasos.

Me encontraba en un medio extraño, ajeno, en mi casa sé llegar al cuchillo jamonero con los ojos cerrados y al jamonero con el olfato, pero en casa de Antonio y a oscuras era imposible hacerme de algún objeto contundente.

Los perros del vecino ladraron, así que ya no tenía dudas: el que fuera estaba al otro lado de la puerta con intenciones nada buenas y yo tenía que actuar rápido, pues mi única arma era el factor sorpresa. Así que, con la mano izquierda sujeté el frío cerrojo, dispuesto a acompañar la apertura de la puerta con una certera patada y un sonoro "me cago en ".

Por unos instantes dudé, al no saber a lo que me iba a enfrentar y si sería mejor esperar que fuera él quien abriera la puerta y yo le sorprendiera dentro. No terminé de pensarlo cuando de un tirón abrí y solté la patada y el grito al unísono, en medio de la oscuridad y el silencio de la noche.

Continuará

Nota: me voy a acostar, mañana terminaré el relato de lo sucedido. Estoy vivo y lo puedo contar, pero tengo muy claro que mi vida ya no será como antes y que lo que ocurrió la noche pasada en El Canchoso marcará el resto de mis días.

Adjunto unas fotos del cortijo, de unos momentos de asueto que nada hacían presagiar los desagradables acontecimientos que iban a ocurrir allí unas horas más tarde.



jueves, 12 de marzo de 2009

"Cambio de planes"


Hoy empecé a andar y sin fijarme
no sé cómo llegué frente a su calle,
pero al notar mi error, al girarme,
miré hacia atrás, sin querer, y ví su imagen.

Y recordé su voz bromeando en las tardes
diciéndome que harás si hay cambio de planes.

Hoy empecé a guardar todas sus cartas,
las fotos que encontré y algunas lágrimas,
pero al tratar de juntar en una caja
todo lo que me dejó olvidé cerrarla.

Y a veces sin querer, cuando todo está en calma
la sombra del dolor asoma su cara.

Y volveré a sentir la oscuridad, a beber la soledad.

Hoy tengo que dejar su castillo en el aire,
pisar el suelo, aceptar un cambio de planes.

(Letra: Enrique Urquijo)


Faltan 138 días...

Un aperitivo:



O dos:

miércoles, 11 de marzo de 2009

Al mal tiempo, buena cara.

Lo de anoche en Anfield Road fue doloroso, muy doloroso, pero todo hay que verlo por el lado positivo y no siempre se puede ser el mejor. Hay que pasar página y mirar hacia adelante. Para comentar lo de anoche ya se han encargado los periódicos, los catalanes y los atléticos, estos últimos disfrutando del gol de Torres y sin darse cuenta que menos mal que el muchacho huyó de ese equipo para poder ganar algo, como en su día hizo Raúl.

Esperemos que esta noche el Oporto nos dé una ALEGRIA y, si no hay esa suerte, pues esperaremos al fin de semana, pues esta gente no sabe lo que es ganar dos o tres partidos seguidos.

Y para animarme que mejor que recordar aquellas dos horas y pico vividas hace un par de años en Madrid, donde hubo un momento que me reí a mandíbula abierta, como hacía tiempo, asustando a mi pobre Manu, y los emocionantes instantes finales, todos en pie, aplaudiendo durante bastantes minutos a los del Cirque du Soleil , ya sin máscara y con unas sonrisas de oreja a oreja.



Raúl (I)

Buscaba un vídeo con los goles que Torres le metió al Real Madrid cuando jugaba en el Atlético de Madrid y, como no encontré ninguno, porque que es imposible, pongo éste, por si lo ven los del Oporto.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Momentos SNL

Antonio Resines en SNL haciendo de ¿Diego Serrano? ¿O de Resines?



Paco León y Secun de la Rosa, ¡geniales!





Edu Soto y su publicidad subliminal.



¿Publicidad subliminal con el ruso? ¿En que estaría pensando el Presidente?

Veintidós horas en coma profundo

No recuerdo la fecha con exactitud, pero se terminaban los 80 y empezaban los 90, finalizaba un mes de abril y comenzaba un mes de mayo, lo que sí recuerdo es que entré en coma profundo un sábado a las 15:00 h. y desperté el domingo a las 13:00 h.

Habíamos dormido por última vez el miércoles de esa semana, cada uno en su casita, esperando la llegada del gran día. El jueves quedamos temprano, supongo que en el bar de Isidro (en la Facultad de Ciencias) o en "el apretón", es decir, el despacho del Consejo de Alumnos de Económicas que convertimos en sitio de encuentro cuando faltaba un profesor o cuando faltábamos nosotros, siempre gracias a la inmensa paciencia que tuvo con nosotros el bueno de Carlos Eugenio, el mandamás del Consejo.

Fol, Miguel, Franky, Rafa, Antonio y yo, vaya equipo de seis, con la inestimable ayuda de Miguelillo, de Fino y de algún voluntario de última hora, buenos amigos que se unían a la tarea de organizar la fiesta de El Día del Universitario, en el bosquecillo que había detrás del Rectorado y donde se juntaba toda la comunidad universitaria de la época.

El jueves era el día clave: se terminaban de instalar los chiringuitos, los del Ayuntamiento llevaban la electricidad hasta el bosque, se montaba la iluminación, la música, los grifos de Cruzcampo, las neveras de Coca Cola, llegaban los trailers de cerveza, refrescos, alcohol,..., pasábamos todo el día en el bosque y terminábamos exhaustos, pero sin ganas de irnos a casa. Así que aquella noche nos quedamos a "dormir" en los coches, había que vigilar todo el tinglado.

Y al alba y con viento fresco de levante, como diría Trillo, uno a por la carne para los pinchitos, otro a por los sacos de pan, otro a por el cambio, otro a por la barbacoa y el carbón,... Luego, que si hacer los bocatas (todos recordamos el milagro de los panes y el salami o de como si quitas una loncha de aquí y otra de allí salen más bocadillos y con un margen bruto superior), que si los pinchos, que si vienen los tempraneros a tomarse la primera cerveza, que si se iba la luz, que si no acababa de escucharse bien la música,..., era un no parar, hasta que llegaba la marabunta al mediodía y no se marchaba hasta las 5 ó las 6 de la madrugada.

A esa hora ya estábamos muertos, pero era el momento de las risas, de los borrachines que no sabían cómo salir de allí, de los que se bebían lo que quedaba, de los que se comieron lo que sobró, de los que aparecían como zombies entre los eucaliptos. Quedaba poco para amanecer y era el momento de recoger y esperar la llegada de nuevo de los trailers que venían a por la bebida sobrante y las barras y neveras prestadas.

Con los primeros rayos de sol aparecían unos seres misteriosos que, mirando fíjamente al suelo, recorrían todo el recinto en busca de dinero y objetos de valor perdidos por los asistentes. Eran como buitres, revoloteaban en círculos y conforme se iban abandonando los chiringuitos, entraban ellos en busca de la presa fácil. Nosotros éramos los últimos en marcharnos, una vez se habían cargados los camiones, y aquellos últimos instantes siempre eran de bastante tensión, pues los buitres ya estaban tan cerca que en cualquier momento podrían atacarnos. ¡No es coña!

A Rafa aquel día lo "abandonaría" en su casa, la vespa la dejaría con la cabeza ladeada en la cochera, entraría en casa deseando comer lo que mi madre hubiera preparado y me metería en mi cama disfrutando de esa sensación tan placentera de introducir los pies caldeados despacito en el catre bien hecho.

Entonces entré en un estado entre comatoso y aletargado que se prolongó durante 22 horas, hasta que me levanté de nuevo a almorzar la comida que mi madre había preparado, como nuevo, como recién resucitado, con una sonrisa de oreja a oreja y deseando reunirme con los otros cinco para contar los "billetinos" recaudados el día antes y quedar con los proveedores al día siguiente para descubrir en la práctica lo que era un "rappel", por algo los seis estábamos en Económicas.

Planificando los pasos a seguir.


Dando buena cuenta del "catering". Mucho glamour desprende esta imagen, muy cool.

Con las pancartas de Cubatasa y Fisex, mientras, al fondo, Rafa hace el mono.

martes, 3 de marzo de 2009

Aitana, Josep Mascaró y Coca-Cola.

Desde "al mundo entero quiero dar, un mensaje de paz (mensaje de paz) y junto al árbol...", pasando por los regalos de merchandising que nos daba Pili (y Tomás) cuando éramos pequeños (y no tan pequeños), los tiempos de CUBATASA y Fernando García (que les subíamos la facturación en mayo con la Fiesta del Universitario en el bosque de la Universidad) y tantos y tantos buenos momentos vividos con una Coca-Cola en la mano, hasta el sábado por la tarde, tarde de tele, periódico, pistachos, Coca-Cola Zero y emociones al ver el anuncio de D. Josep Mascaró y la recién nacida Aitana: "...al final de lo único que te vas a acordar, es de las cosas buenas."

¿Alguien es capaz de no sentir nada viendo este anuncio?



Nosotros somos de esta generación:



Y ahora vivimos esta:



Y nos sabemos de memoria esta:



Y fuimos a conciertos de Mecano:



Y tememos que llegue este momento: